Enfoque de trabajo

Miguel adscribe a enfoques que se enmarcan en paradigmas postmodernos de la psicología, es decir, se parte de la premisa que las personas son activas en sus procesos de transformación personal y la figura del terapeuta sirve como un facilitador de procesos por medio de un acompañamiento respetuoso, acogedor, cálido e incondicional, centrando los esfuerzos en que las personas puedas reforzar y fortalecer sus propios recursos personales.

Para ello, su formación y experiencia le han propiciado crear su propia metodología de trabajo integrando elementos de las Prácticas Narrativas, la Terapia Post-Racionalista, Terapia Sistémica Breve, las Psiconarraciones y el Enfoque Humanista y corporal, todo lo cual permite facilitar que las personas aborden sus vivencias en múltiples niveles y de acuerdo a sus necesidades y expectativas respecto del proceso de acompañamiento y los resultados de éste.

Por una parte, se abordan los pensamiento asociado a los significados, ideas y narrativas que construyen las personas respecto de su historia de vida, sí mismas, de las otras personas y del mundo que les rodea, así como también las interacciones que establecen, lo cual va de la mano con las emociones que se encuentran asociadas a las vivencias y experiencias y que son expresadas y revividas a través del cuerpo.

Todo esto se aborda reforzando los recursos con que cuenta la persona, partiendo de la premisa de que cada uno/a posee potencial para sobreponerse a situaciones difíciles y muchas veces estos recursos han sido subyugados y excluidos de la memoria o la forma de narrar la vida que limita el potencial que ella o él presenta, ya que estamos acostumbrados socialmente a centrarnos en el déficit por sobre nuestras cualidades que favorecen procesos de transformación y a ser reproductores/as de un sistema social y económico que destruye la cualidad humana en sí y limita a las personas a ser productores/as de sí mismos/as y del mundo en que quieren vivir e interactuar.

Se abarcan los  significados y narrativas que construyen las personas respecto de su historia de vida, sí mismas, de las otras personas y del mundo que les rodea, así como también las interacciones que establecen, lo cual va de la mano con las emociones que se encuentran asociadas a las vivencias y experiencias y que son expresadas y revividas a través del cuerpo.

 

Todo esto se aborda reforzando los recursos con que cuenta la persona, partiendo de la premisa de que cada uno/a posee potencial para sobreponerse a situaciones difíciles y muchas veces estos recursos han sido subyugados y excluidos de la memoria o la forma de narrar la vida que limita el potencial que ella o él presenta, ya que estamos acostumbrados socialmente a centrarnos en el déficit por sobre nuestras cualidades que favorecen procesos de transformación y a ser reproductores/as de un sistema social y económico que destruye la cualidad humana en sí y limita a las personas a ser productores/as de sí mismos/as y del mundo en que quieren vivir e interactuar.